RSS

Archivo de la etiqueta: Messi

La bayoneta

BARCELONA, 5 – ATLÉTICO DE MADRID, 0

Tenerle miedo a Messi es como tenérselo a la muerte. Sabes que lo suyo no es una posibilidad sino una certeza. Sólo cuestión de tiempo. Y es absurdo temer a lo inevitable. Lo que realmente da pánico de Leo no es el gol sino la Historia. Nadie quiere ser la Inglaterra de Maradona, el Compostela de Ronaldo. Equipos que dormirían tranquilamente en el olvido si no fuera porque no hay día que un par de teles del mundo no repitan cómo fueron espectadores impotentes de la obra de arte que tenían la obligación de evitar.

Pero Messi, además, no es un genio solitario con la misión de apagar los fuegos que encienden sus compañeros. De eso sabemos mucho en el Manzanares. Messi mira alrededor y ve a Piqué, Pedro, Villa… pero sobre todo ve a Xavi, el único ser humano capaz de hacerte dudar, en pleno partido, de si el bueno no será realmente él.

A eso se enfrentó ayer mi equipo. Supongo que lo anterior explica todos los porqués. Ni fueras de juegos dudosos, ni un larguero inoportuno, ni nada que se les parezca. De cien partidos entre este Barça y este Atleti en el Nou Camp, nosotros perdemos noventa e intentamos empatar el resto.

Lo que te deja con cara de idiota es el cómo. Después de un inicio de temporada con el Atleti convertido en la alegría de la huerta, Manzano nos sale cagón. En vez de Silvio y Felipe, que sólo miran adelante, saca a Perea y Antonio López. Lo primero, con el portugués lesionado y Messi por la izquierda, tiene casi disculpa. Lo segundo, ni disculpa ni explicación posible. A la defensa menos goleada de la Liga le faltaban tres titulares, López y Godín saltaron al campo sin haber debutado en Liga y, para colmo de males, jugaba Miranda. ¡Ay Miranda! Anduvo cerca en todos los goles. Pero no cerca para evitarlos, sino cerca para tener la culpa.

Por si semejante suicidio colectivo se nos hacía escaso, Manzano volvió a ese trivote al que Dios confunda y dejó en el banquillo a Turan.

Eso de que soldado que huye sirve para otra batalla está muy bien el soldado llega a casa a comerse los turrones. Pero si en plena desbandada el enemigo le acaba pinchando una bayoneta en el culo, no sólo pasará a la historia de los cobardes, sino también de los tontos. Que jode más.

Con esa cara nos quedamos. Acostumbrados a atacar con cinco y lo que caiga, ayer renunciamos a las bandas, renunciamos a centrar balones a Falcao y claro, ni tigre ni gatito. No tuvo una el muchacho. Cuando Manzano quiso arreglarlo, sacó a Turan por Mario, pero a Salvio por Reyes. Así que no arregló nada.

El partido, desde el minuto 25 o así fue una súplica constante al reloj para que marcase las horas a todo meter. Ganar, ya no íbamos a ganar nada y uno, un sábado por la noche, no tiene cuerpo de que le pongan la cara colorada.

Pero el partido duró lo que duró, Messi nos metió tres, Villa nos había metido uno y Miranda se sumó a la fiesta con entusiasmo. Curtois y Falcao pusieron cara de saber, ahora sí, dónde se habían metido. Seguro que a ellos tampoco le gustó que el Barça nos ganara una guerra en la que ni siquiera plantamos batalla.

 

Menos humos, señores. Ya nos han puesto en nuestro sitio. Se nos va la fuerza por la boca, y eso es lo peor que puede pasar. Hemos ido de nuevos ricos en las últimas semanas, y eso es una horterada, una idiotez y, lo que es peor, un gran error.

Sigue en Somos Atleti

El Barcelona explotó el globo de las ilusiones del atlético de un puntapié. El equipo de Guardiola salió al partido mordiendo. Intenso, agresivo, ambicioso, motivado para pisarle la coronilla a cualquier ramalazo rebelde que pretenda asomar aunque sea para mirar. Siega al primer brote para quien ose cuestionar su dictadura de juego, de fútbol y de dominio. La “manita” del Camp Nou quizás le deje al Atlético temblando y cuestionando la conveniencia y efectividad del estilo con el que ha empezado la temporada. El Barça estuvo sobresaliente y Messi intratable. Esta calificación es totalmente independiente de lo que podamos analizar referente al Atlético de Madrid.

Sigue en Daimiel Atlético

 
Leave a comment

Publicado por en 25 septiembre 2011 in La pelotita

 

Etiquetas: , ,

Y vinieron

BARCELONA, 3 – ATLÉTICO DE MADRID, 0

Lo malo de ir por la calle con esta cara de recibir hostias que se nos ha puesto últimamente es que, encima, estamos acostumbrándonos a estar en el peor sitio posible justo cuando no toca. El Barça a un paso de hacer toda la historia del mundo, Messi hecho ya historia viva del fútbol y nosotros a verlas venir.

Y vinieron, claro.

Aguantar un cuarto de hora con la portería a cero ya fue todo un logro. Que todavía no supiéramos si Valdés iba de verde, amarillo o rosa chicle, lo de menos. Llegó Messi, en esa jugada tan suya en la que no suelta el balón hasta que es gol, y se acabó lo que se daba. Repitió al rato para hundirnos más en la miseria y el Barça jugó con notrosotros como los gatitos que somos.

Alves, empeñado en dar la nota, le hizo una entrada criminal al Kun en la línea de fondo. Fue amarilla, la peor de las opciones: una roja hubiera equilibrado algo, tampoco demasiado, el partido. Una falta sin tarjeta hubiera convertido en válido el gol de Tiago aprovechando el despiste del Barça. Ni lo uno ni lo otro. Ni chicha ni limoná y al descanso.

Salió Forlán, el que nunca besará la camiseta, por Fran Mérida y pudimos. Tras un par de malos remates, la pelotá le cayó a Filipe que sólo tenía que marcar pero tiró a la cabeza de Piqué. Poquita cosa que somos, si encima perdemos esas…

El resto del partido fue de un Barça a medio gas y un Messi insaciable que no paró hasta marcar el tercero y poderse llevar el balón a casa. Ya sé por qué cobra tanto: en un piso de 80 metros cuadrados no le cabría tanta pelota.

¿Nosotros? Mal, gracias. ¡Qué tiempos aquellos cuando jugábamos a la ruleta rusa con el Barcelona! El Atleti es un equipo en descomposición, con figuras que quieren abandonar el barco, fichajes surrealistas (sí, volvió a salir Elías, internacional brasileño por la gracia de algún agente FIFA) y una estructura que no se tiene en pie.

Instalados en la equizofrenia de desear que esta temporada infame termine cuanto antes aún sabiendo que será, muy probablemente, la última en la que podremos disfrutar de lo más parecido a Messi que nunca vestirá de rojiblanco.

 
2 Comments

Publicado por en 6 febrero 2011 in La pelotita

 

Etiquetas: , ,

Castigados sin postre

ATLÉTICO DE MADRID, 1 – BARCELONA, 2

Es injusto que tras el partido que cada año esperamos con más ganas, lo del otro es más bien resignación, de lo único que hablemos es de un tobillo ajeno. Injusto porque Messi no se merecía esa entrada. Es cierto. Si el otro día a Gurpegui le cayó la que le cayó por pegarle a un artista, el único motivo que veo para que no le pase lo mismo a Ujfa es que es de los nuestros. Y no es un motivo válido. En un ratito pasamos por todos los estados de ánimo posibles: primero la indignación porque, palabrita, desde mi asiento pareció que Ujfa tocaba balón. Luego el pánico: adivinando desde tan lejos aquel tobillo, temimos un año sin Messi, que aunque juege para otros da gusto verlo. Al final, sólo cierto alivio al saber que son 15 días, más o menos.

Durante los 92 minutos anteriores estuvimos un escalón por debajo del Barça. Un escalón alto, no se vayan a pensar. Sólo cinco minutos, los primeros, el Atlético de Madrid dio la sensación de repetir la historia de todos los años. La presión fue perfecta hasta que el Barcelona descubrió que por la derecha tenía una autopista: Domínguez, lateral izquierdo titular porque Luis Filipe sigue sin estar y Antonio López cada vez está para menos, no era capaz de parar a Alves. Y por ahí nos desangramos, el Barça tomó el control y después de que Villa mandara al palo un uno contra uno, que contra De Gea es un uno contra el mundo, Messi no perdonó.

No jugábamos como para empatar, pero empatamos. En un córner. Raúl García, que a esas alturas llevaba unas cinco pérdidas de balón entre desesperantes y trágicas, remató de cabeza y aquello volvía a igualarse. Durante diez minutos creímos que todo era posible: lo que tardó Piqué en recoger un balón en el segundo palo ese por el que se nos escapan las cosas y meter el 1-2.

A partir de ahí todos tuvimos claro que no había nada que hacer:  con Agüero a medio gas y Forlán desaparecido, que empatáramos era un milagro que no estaba de producirse. Que no nos llevásemos un saco de goles sólo estaba en manos de ese patrón de los imposibles que ha comenzado a ser David De Gea. Las paró todas, incluso un mano a mano a Messi en la segunda parte que sonó a aquí empieza la leyenda.

El Barça abusaba de juego, pero no de goles, lo que dejaba la puerta abierta a un zarpazo que injustamente empatara el partido. Pudo haberse producido si Fernández Borbalán, que pitó mal, mal, pero muy mal, hubiera visto penalti en un sospechoso despeje de Maxwell o en un evidente empujón a Ujfalusi cuando llegaba a la línea de fondo convertido en ese extremo derecho que se olvidaría de ser diez minutos más tarde.

Nada de eso ocurrió y cuando el asunto se puso bronco, Borbalán no pudo pararlo, Ujfalusi apuntó al balón con saña pero encontró pierna, Messi acabó por el suelo y, este año no hemos salido sonriendo del partido más bonito de la Liga.

 
Leave a comment

Publicado por en 20 septiembre 2010 in La pelotita

 

Etiquetas: , , , , , , , ,

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 939 seguidores