RSS

Archivo de la etiqueta: Elías

Los idiotas

ATLÉTICO DE MADRID, 2 – VITORIA DE GUIMARAES, 0

Bostezar sin descanso durante 45 minutos no parece tarea fácil salvo si te atreves a ver Entre copas. Bueno, tampoco es descabellado si andas por el Calderón una noche como esta. El Vitoria vino con un espíritu pío que se les veía hasta en el traje: de primera comunión, versión marinerito, se nos presentaron en el Manzanares. Detalle, por cierto, de cómo está de chunga la cosa: ni local ni visitante tenían más mancha en la camiseta que la del escudo. Lo de que alguien se deje un disparate de pasta por ver su nombre en el pecho de, un poner, el Toto Salvio, no está de darse este año.

Sacó Manzano tres centrocampistas y sólo parecía jugar uno. Tiago y Mario se han tomado algún día más de descanso  y el único que presionaba, tenía el balón y ponía algún pase más que digno era Gabi. Si nos lo dicen hace un par de años no lo creemos. Si nos lo dicen dos minutos antes de empezar el partido, tampoco.

Atrás, Perea confirma la sospecha de que cambian los gobiernos, los estadios y los papas, pero él sigue siendo defensa titular del Atleti. A su derecha, Silvio parece un acierto de los que no estamos acostumbrados a tener. Es lateral, pero sube, centra y tira como si fuera extremo. Otra cosa es que abuse a veces y, lo que ahora nos hace gracia, sea una puta tragedia cuando por su banda entren, qué sé yo, Alexis o Di María.

Hasta ahí bien, gracias. Porque arriba teníamos un drama: Reyes más solo que la una, Adrián todavía orientándose y Salvio dándonos la razón a los que pensamos que triunfó en Portugal porque es una liga que se juega entre Primera y punto muerto.

Nos veíamos ya haciendo rogativas por la pronta recuperación de Diego Costa, que están los días en Madrid muy de eso, cuando pitó el árbitro el descanso y, como si Susan Benedicto hubiera hecho el milagro, Falcao se nos hizo carne. En realidad se hizo anuncio de fichaje en el video marcador por unos 45 millones de euros y en el paquete nos viene un ciudadano, presunto futbolista portugués, al que hemos pasaportado inmediatamente a Zaragoza como cedido. Queda menos místico pero, en cambio, es verdad.

Hubiera sido estupendo decir que ese simple detalle bastó para espolear a los nuestros que, no se nos olvide, empataban en ese momento con un equipo más flojito que el Racing de Santander. Pero no fue así, hizo falta que un tal Joao Paulo entrara a Adrián de forma ciertamente criminal y el árbitro lo mandara a la ducha. Eso y la entrada de Elías, que sí, que no es coña, nos puso en órbita.

Tres minutos después de la expulsión, Adrián le puso un excelente pase al brasileño que remató de manual, bueno de cabeza, pero ya me entienden, y clavó el 1-0.

Al ratito, Juanfran le regaló un fantástico pase otra vez a Adrián que marcar no, pero asistencias las que pidas. Otra vez a Elías que marcó el segundo y se convirtió en el héroe de la noche. Sólo un detalle para comprender de qué va esto del Atleti: Hasta el mismo comienzo del partido, todo el mundo estaba convencido de que Elías entraba en la operación Falcao y lo mandábamos a Oporto. Gestores del año, nos llaman.

Aún pudimos meterles el tercero para estar del todo tranquilos. Pero con un par de ellos y sin hacer el idiota, estamos en la fase de grupos. No es la Champions, pero también hace su ilusión.

Ahora, sólo falta que no lo estropeen esos idiotas convencidos de que llamar mono a Marcelo es hacer una gracieta. Imbécil, gilipollas, tontolculo, mastuerzo, capullo, anormal, torpe, feo, madridista… yo qué sé, hay tantas formas de faltarle a alguien que llamarle negro, indio o gitano es, sobre todo, de una lamentable falta de imaginación.

Sólo por eso ya dan toda la pena del mundo. Pero es que, encima, son lelos: están poniendo en peligro los próximos partidos en el Calderón. Porque, vamos a ver: que alguién me explique cuál es el beneficio de gritarle uh, uh a un jugador negro del equipo contrario. ¿Se pone nervioso? ¿Falla lo infallable? ¿Se tropieza de mala manera? ¿No da una a derechas en todo el partido? Salvio, les recuerdo, es blanco y de los nuestros.

Hay estupideces que uno puede llegar a entender y otras que no. Esta es de las segundas. ¿En qué punto un tipo decide disfrazar de racismo sus complejos, en qué punto el resto calla, con la UEFA mirando con lupa cada cosa que ocurre en nuestro estadio? Nuestro, primera persona del plural. Se verán entre sí muy superiores, muy hombres, muy salaos. Pues, qué quieren que les diga: a mí no me hacen ni puta gracia.

 
1 Comment

Publicado por en 19 agosto 2011 in La pelotita

 

Etiquetas: , , , , , , ,

Las cuentas de mayo

ATLÉTICO DE MADRID, 4 – LEVANTE, 1

Parece mentira que el Levante ande con semejante desahogo por la Primera división habiendo otros que tanto están pasando. La propuesta que trajo al Calderón el tercer mejor equipo de la segunda vuelta era muy propia de las fechas: hostia va, hostia viene. A los dos minutos una patada nos cortó el cuerpo a todos los que habíamos escapado a tiempo del atasco: se la dio su Juanfran al nuestro y a todos nos pareció que, sin cuatro titulares, Quique iba a tener que inventarse otro cambio más en un momento.

Porque faltaban Godín, Reyes, Koke y Tiago. Unas asuencias que en defensa se suplen con cierta seguridad, pero en la media te dejan con Raúl García y Elías de titulares. Temiéndote lo peor. Habían pasado 20 minutos más largos que un día sin pan cuando tenemos una falta en la frontal. Con Agüero y Filipe en perfecto estado de revista, Elías empieza a rondar a la pelota. Si digo que un 1% del estadio confiaba en que la cosa acabaría bien estaría exagerando una barbaridad. Casi estábamos empezando a pronunciar el tan poco extraño se veía venir, cuando ni se vio ni vino: Elías clavó un golazo por la escuadra que, además de lógicamente sobrecogernos, dejaba el partido de cara.

Hasta que nos dio la gana. Con Mario Suárez creciendo al mismo ritmo que Raúl García menguaba, lo que menos nos hacía falta era que el chaval se llevara por delante a Caicedo en el área. Penalti que el muy fichable delantero del Levante marcó para que nos fuéramos al descanso entre el desasosiego y el miedo cerval a irnos a casa con cara de tontos.

Lo evitó, claro, el Kun: cogió un balón en el centro del campo, avanzó unos metros, trazó la definición acústica y visual de lo que es un cañonazo, el balón rebotó en dos defensas, volvió a caerle y el Vicente Calderón escuchó de nuevo el ruido seco que hace un balón cuando sabe que va a ser gol. Con el partido controlado, un penalti a Diego Costa permitió al Kun meter el tercero cuando todavía quedaban 20 minutos.

Quique entonces hizo algo incomprensible: en lugar de quitar del medio a Agüero, que con el partido resuelto sólo podía llevarse una desgracia, sacó del campo a Juanfran y metió a Forlán. Tuvo tiempo el uruguayo de hacer dos cosas, y las dos mal: una es no haber perdido la costumbre de tirar a puerta todo balón que le cae en los pies, como si el alma que se le quedó dormida en algún sitio pudiera despertarse a pelotazos. La otra, la que le deja sin excusas, fue fallar un mano a mano con el portero a pase del Kun. Cuando Forlán diga al fin que se va, hará mucho tiempo que ya se habrá ido.

A todo esto, el partido se seguía jugando, y un córner cerrado sirvió para que Munúa, presionado por Raúl García, se metiera el 4-1 que nos deja, y más con estos resultados, muy cerquita de la Europa League y aún, ¡aún!, soñando con la Champions. A última hora, con fatiguitas y haciendo más cuentas que para una Renta a devolver. Así nos vamos a pasar mayo entero. El Atleti, que somos todos, pero algunos más que otros.

 
Leave a comment

Publicado por en 25 abril 2011 in La pelotita

 

Etiquetas: , , , , , , , , ,

Sin pan para hoy

GETAFE, 1 – ATLÉTICO DE MADRID, 1

Hace un año, un empate fuera de casa entresemana sólo podía significar que estábamos más cerca del objetivo. De cualquier objetivo. Aunque resulte difícil de creer, hace un año éramos un club que aspiraba a cosas concretas. De las que se tocan y celebran. Copas. Es cierto que todo era muy engañoso, porque mezclando sólo con mucha suerte y algunos aciertos nos plantamos en dos finales que convirtieron en Scarlett Johanson a una temporada que tenía más pinta de Carmen de Mairena. No dudo que Hamburgo, Barcelona y Mónaco fueron pan para hoy… pero no conozco a nadie que se quede sin comer pensando en el hambre que tendrá al día siguiente.

Estábamos todavía intentando hacer pasar por bueno el empate contra el Sevilla cuando nos enteramos de que al vestuario del Calderón le acercas una cerilla y te ahorras el precio del derribo. Y, encima, lo leímos en El País, que es ese periódico que no se dedica a desgastarle el prepucio a Mourinho a lametones ni tampoco a inventarse fichajes que se desmienten al cuarto de hora. Vamos, que tenía toda la pinta de ser verdad por eso y porque lo vemos cada partido. Forlán es un tipo egoísta, de gestos nada solidarios y soberbio hasta decir basta… pero el resto tampoco se lo está poniendo fácil. Qué tiempos en los que a uno le levantaban la mujer y el jueves curtía a hostias al sujeto, pero el domingo le ponía la pelota para que rematara justo donde iba a ser gol.

Forlán, Kun y Reyes regañaos, Raúl García señalado como culpable del empate en Sevilla, sin la mitad de la defensa sensata… salimos para el Coliseum Alfonso Pérez (que no se diga) y no había marejada en el Manzanares, la cosa iba de mar gruesa a arbolada y me estoy quedando corto.

Al primer ataque del Getafe, esa defensa de charlotada que forman Valera, Perea, Godín y Antonio López nos puso uno a cero perdiendo. Tiró Manu del Moral, ese muchacho al que le cogimos tanto cariño cuando estuvo con nosotros, que no hay partido que no le dejemos celebrar algún gol. Somos así, nos hacemos el timo de la estampita a nosotros mismos.

Eso fue en el 2. Pasaron 80 minutos, 4800 segundos en los que Getafe y Atlético compitieron, en afortunada frase del SrJostars, por ver quién odia más el fútbol. Estaba ese debate en tablas cuando Elías puso, de cabeza, el empate también en el marcador. Lo hizo a pase de Forlán, lo que coloca a La Rubia en esa situación de superioridad moral del que da más que recibe. Cualquiera lo aguanta esta semana.

De Gea hizo un paradón para terminar con un partido insulso, de miércoles por la tarde, visto a cachos y de reojo. Un partido sin objetivos que sólo sirve para acercar un poco más un final de Liga que tiene que servir para renovar algo más que el abono.

 
1 Comment

Publicado por en 3 marzo 2011 in La pelotita

 

Etiquetas: , , , , ,

Amanece, que no es poco

ATLÉTICO DE MADRID, 3 – MALLORCA, 0

Le robo vilmente a Cuerda el título de una de las escasas películas que me sé de memoria porque veníamos de una noche negra como la boca de un lobo y después de este Mallorca ya se ve. A lo lejos, pero se ve. Y eso aquí es un mundo.

Es mentira que el miedo sea libre, lo tenemos encerrado en el Calderón para que no nos lo quite nadie: 45 segundos de partido y el Mallorca ya nos estaba acojonando con un tiro desde, más o menos, Son Sant Joan. Veníamos de una semana en el averno y nos esperaba la condenación eterna, que es ver a este equipo jugar contra el Mallorca según nuestro pasado reciente.

Cada uno a lo nuestro, ellos hacían fútbol y nosotros recuento de bajas. Sin Agüero, que son todas, Elías debutaba en el Calderón, Juanfran estaba en el banquillo y Quique se la jugaba con una alineación que era un 4-3-3 que se convertía en 4-5-1 o que podría ser un falso 4-4-2 y así todas las variantes posibles.

Entonces el partido se rompió. Por el sitio más inesperado. Nadie hubiera podido imaginar que la apuesta de Quique para la banda derecha, el titular más discutible de este equipo con tantas cosas que discutir, abriera el marcador. Juan Valera aprovechó su 1,84 para rematar un córner a gol. El quinto en sus seis años en Primera división. Uno ve cosas como estas y no sólo piensa que es posible remontarle al Madrid, es que está convencido que lo de Mónica Bellucci es porque no se ha puesto a ello.

Valera nos colocó por delante y Valera estuvo a punto de darnos la tarde al rato, cuando sacó un balón más con la mano que con el cuerpo de nuestra área. Medio Mallorca se dedicó a protestar, el otro medio a intentar parar a Reyes, Mérida y Forlán; un ejército que se les venía encima. El primero se llevó un manotazo en la cara, el segundo recogió el balón y dio uno de esos pases por los que nos lo trajimos del Arsenal. Forlán, marcó efectivo como siempre y lo celebró cabreado con el mundo, como últimamente.

Habíamos cerrado un partido que, no crean, a priori no parecía tan fácil. Y cerrado lo tuvimos hasta que Antonio López logró lo que a Valera se le había escapado: penalti, expulsión y medio Calderón temblando. Es lo que tiene alinear a dos laterales de confianza, sabes que al menos uno no te va a fallar. El que tampoco lo hace, pero este absolutamente en serio, es David De Gea. Porterazo y opositor a la selección digan lo que diga quienes dicen. Tiró Webó para regalarnos 20 minutos de pesadilla y salvó David, que lo dejó todo en su sitio y al Mallorca con cara de se acabó lo que se daba. No era su primera gran parada del partido, pero sí esa que uno se lleva para casa tan contento, como el niño con el cromo que llevaba tiempo buscando.

El resto fue un puro trámite en el que se coló una patada criminal de De Guzmán a Juanfran. El primero se fue a la ducha, el segundo, al poco de recuperarse, inició una jugada que los asombrados pies de Diego Costa pusieron perfectamente a Reyes. El sevillano, obligado a asumir lo que pueda del abismo que deja Agüero, marcó el tercer gol y nos acuesta convencidos de que con un 3-0 hasta nos sobra uno. Y el Mallorca también iba de blanco. No les digo ná y con eso se lo digo tó.

 
Leave a comment

Publicado por en 18 enero 2011 in La pelotita

 

Etiquetas: , , , , , , , , ,

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 939 seguidores