RSS

Casi pasamos miedo

01 nov

ATLÉTICO DE MADRID, 3 – ZARAGOZA, 1

Va uno al Calderón como a las capeas de Segura, con el cuerpo esperando sobresaltos. Ni con el Zaragoza, que para nosotros es cura de todos los males, empezó la cosa tranquila. Andaba Adrián pegando botes tras meter el primero de cabeza y, sin celebrarlo demasiado, nosotros andábamos mirando el reloj incrédulos: era imposible habernos aburrido tanto en sólo 20 minutos. Así es el Atleti, que cada día te sorprende por un sitio.

Hay que reconocer que la mitad del mérito, tanto del resultado como del aburrimiento, la tuvo el entrenador contrario, que es casi nuestro. Se abrazaron en el campo Aguirre y Manzano y vimos juntos al que nos hundió y al que está a punto de hundirnos. Pasado, presente y futuro de nuestros cabreos. El círculo de la vida. Qué bonita El rey león. Y todo eso.

Reyes veía el partido desde la grada porque Manzano prefiere que los chicos no tengan demasiado presente a su madre. A la de Manzano, se entiende. No diré yo que no es lícito, pero igual a un tipo al que Dios dio talento para una cosa en la vida y sólo para una, habría que tratarlo con más mano izquierda.

Le tocó entonces a Diego y Turan llevar a este equipo. Lo de Diego se veía venir. El muchacho intenta hacer la jugada de su vida en cada balón. Y como balones hay muchos y sólo se vive una vez (Brown Sugar dixit) pues la mayoría de los pases acaban en el rival. El turco parece, sin embargo, más serio. Juega andando, de acuerdo, pero juega con un criterio que permite poner pases como el primero a Adrián o controlar el partido cuando el Zaragoza intentó, tímidamente, achuchar un poco.

Eso delante, porque detrás, su torrija defensiva permitió que Domínguez metiera el segundo sin demasiado apuro. Centró Gabi, sólo había un defensa para marcar a dos nuestros y eligió mal. Era el minuto 30 y nos dejamos ir.

El único interés del partido era ya saber si Falcao va a volver a marcar goles de una vez o hemos contratado a un excelente lanzador de penaltis. Tiene muchas limitaciones el Tigre. O para ser exactos, tiene muchas limitaciones este Tigre en este Atleti. Con un equipo que le diera cuatro o cinco pases buenos por partido, probablemente Falcao acabara sin estanterías para tanta bota de oro. Pero ahora mismo eso no pasa. Y si esperamos que se invente los goles como ese tipo al que @Menottinto se niega a nombrar, nos vamos a llevar muchos disgustos.

Llegó el segundo tiempo sin demasiada gana y Adrián metió el tercero. Entonces sí, respiramos. Dos goles no son suficiente para relajar a una grada tan hecha a naufragar en aguas tranquilas. Como si hiciera falta que alguien nos lo recordara, al ratito marcó Hélder Postiga, el Zaragoza se vino arriba cinco minutos y no pasamos miedo. Pero casi.

Así acabó lo que se daba. Con tres puntos que saben a gloria, con Manzano ganando tiempo y yo saliendo del Calderón acordándome de Félix Romeo. Un tipo con el que hace una pila de años vi otro Atleti-Zaragoza. Un tipo tan apasionado por todo lo que le podía ofrecer la vida, y el Zaragoza era una buena parte, que cuesta creer que se muriera hace poco menos de un mes. Si no han leído nada suyo, no sé a qué están esperando. La verdad.

Advertisement
 
Leave a comment

Publicado por en 1 noviembre 2011 in La pelotita

 

Etiquetas: , , , , ,

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 939 seguidores