RSS

Tradiciones navideñas

23 dic

ATLÉTICO DE MADRID, 1 – ESPANYOL, 0

Dice una de esas tradicionales supersticiones navideñas que nunca acabaré de comprender que es importante llegar bien al cambio de año, porque según recibamos al que llega, así estaremos al despedirlo. No me lo creo, sobre todo, porque estaría dispuesto a jurar que algunas uvas yo me las llegué a comer con pelo. Un drama.

Pero si todo eso fuera cierto, podemos decir que el Atleti ha hecho sus deberes en casa después de dejarse la copa, el prestigio y hasta el buen gusto por esos campos de Europa.

Este partido de ida, curiosamente, era el de dos vueltas. Volvía el Espanyol, ese con el que acabamos tarifando y perdiendo  hace un mes escaso. Y volvía a ser titular Forlán, después de haberse pegado el viaje a Málaga en balde este fin de semana. Que el AVE es cómodo, mucho, pero también son ganas de acumular puntos en la tarjeta de forma tonta.

Volvió Forlán y nos duró 12 minutos. Lo que tardó en pisar un aspersor, hacerse un esguince de tobillo y dejar su sitio a Diego Costa. Nos va la marcha.

A nosotros y a Fernández Borbalán, al que le dio por pitar un penalti por mano de Amat que mano era, fuera del área, tiene toda la pinta. Marcó Simao, para recordarnos que con su venta al Besiktas a cero euros, esto son rebajas y lo demás gilipolleces, también se nos va un tío fiable en esas faenas.

Tuvimos la cosa de cara hasta que Reyes se fundió a negro. Si a este chico le iluminara la cabeza la misma luz que le ilumina las piernas, sería premio Nobel de Física cada año impar. Minuto 43, el sevillano con la pelota. Le persigue Dátolo que en un mismo movimiento le da dos patadas, lo tira al suelo y le pega un balonazo en la espalda.  Y ahí Reyes, que como el soldado que pedía al capitán que no le tocara las palmas, también se conoce, se levantó como un mihura contra los riñones del argentino. Seguro que no le hizo daño, seguro que ni siquiera quiso, pero se trata de uno de los billetes destino vestuario más evidentes que he visto en mucho tiempo. Hay cosas que no se hacen, ni aunque te hayan tocado tanto los cojones.

Con 10 y sin Reyes, nos agarramos a lo que tenemos. Que son De Gea y el Kun. El primero hizo paradas de las suyas, justo esas que se producen cuando el estadio entero está diciendo ay, ay, ay encogidito en la butaca. El otro se hizo dueño de las dos hectáreas de campo que le tocaron en herencia tras la expulsión. Se hizo dueño con escrituras y todo, se entiende. Atacábamos en tridente: por la izquierda Sergio, por la derecha el Kun y por el centro Agüero.

Cuando Borbalán igualó la cosa y echó a Víctor Ruiz por una entrada al de siempre, lo peor que nos podía pasar nos pasó: no marcamos ni el segundo ni el tercero. El tiempo que quedaba sólo sirvió para despedir a Simao, que se va por ese malvender capitanes en diciembre que estamos convirtiendo en tradición atlética.

 
Leave a comment

Publicado por en 23 diciembre 2010 in La pelotita

 

Etiquetas: , , , , , , ,

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 939 seguidores