APOEL NIKOSIA, 1 – ATLÉTICO DE MADRID, 1
Una de las ventajas de pasarse cinco días fuera de España, evitando todo contacto con cualquier cosa que huela a medio de comunicación (sí, se puede estar 5 días sin internet y sobrevivir tan ricamente) es que cuando te enteras de que tu equipo ha vuelto a hacer el ridículo, esta vez en Chipre, te da bastante igual.
Ni siquiera te preguntas qué le pasa a Forlán, ese hombre que era un héroe. Tampoco te planteas por qué a una defensa desastrosa le sumaron a un veterano rescatado de segunda para quitarle sobre la bocina a un tipo que no era, ni de lejos, el peor del equipo.
Una de las ventajas de desaparecer del mundo por unos días es que te evitas un sofocón. Quizá sea la menor, pero también hay que contar con ella.