Veo en Escolar (a estas horas, cosas del fin de semana) que Santiago Cervera, ¿recuerdan? el diputado twittero de los tres de la ominosa propuesta, ha escrito una rectificación en el blog de Enrique Dans.
Soy uno de esos tres diputados, y quisiera aclarar lo ocurrido el jueves. Estábamos citados una docena de personas para una reunión de trabajo en relación con la protección del menor y la prevención de la delincuencia (activa o pasiva) en esas edades. El trabajo era complejo, porque pretendemos proponer una amplia reforma legislativa en áreas como el derecho penal del menor y el derecho civil, pero también un conjunto de medidas más amplias, educativas e incluso de prevención y rehabilitación. Nada del “parole-parole” habitual en política, lo nuestro intenta ser una labor concienzuda y bien trazada.
Entre los cientos de papeles que trabajamos, había uno que contenía propuestas en el ámbito de Internet y las redes sociales. Era un borrador, que en mi ejemplar tenía innumerables tachones en rojo, por considerar algunas propuestas inasumibles. Tras la reunión hubo una rueda de prensa, hacia las 12:30. Sufrimos cierta premura, y escaso tiempo para sistematizarla, ya que el trabajo previo nos había ocupado hasta ese mismo momento. Quien se refirió al tema de las redes sociales en la comparecencia, Alfonso Alonso, tomó el papel borrador como conclusión definitiva, en un error que cualquiera hubiera podido cometer. Alfonso lleva fundamentalmente temas educativos, así como yo me ocupo de los sociales y Arturo García Tizón, el tercero en discordia, es un experto en derecho penal y civil. Metimos la pata, tal cual, y tal cual hay que reconocerlo. Dimos como asumible una propuesta que no habíamos reflexionado suficientemente, y que no representa el sentir de nuestro Grupo. Intentamos corregir la información mediante una nota posterior, pero ya era tarde. Queda claro que es una idea que no vamos a proponer, y que lamento que haya acaparado tanto interés porque finalmente no pensamos sustanciarla.
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De nuevo en serio: lamento mucho lo ocurrido. Todos los lamentamos, el propio Alfonso y nuestra portavoz Soraya. Lo lamento por el confusionismo que hemos creado, y por el problema reputacional que hemos endosado a tantos compañeros del PP que hacen diariamente patente que las nuevas tecnología y las redes sociales son para nosotros un elemento imprescindible de fortalecimiento civil. Espero que el tema quede aclarado. Metimos la pata, y así lo reconocemos. Con la benevolencia 2.0 de todos, intentamos sacarla y que no se repita.
Santiago Cervera Soto. Versión algo acortada del original. Las negritas son mías.
Vaya por delante que menos da una piedra, oyes. Pero yo me pregunto:
¿Es normal que una labor tan concienzuda y bien trazada, nada de parole-parole, ojo, acabe en semejante chapuza?
¿Eso de la “benevolencia 2.0″ es un intento de buenrollismoyocontrolodeinternet o simplemente la primera parida que se le pasó por la cabeza al señor Cervera?
¿Sabe Alfonso Alonso que “confusionismo” ha significado toda la vida “confusión y oscuridad en las ideas o en el lenguaje, producida por lo común deliberadamente”? ¿Sabe que en la última enmienda de la RAE eliminan el matiz de la voluntariedad pero añaden que también puede ser un “estado de pensamiento infantil donde se mezclan las cosas”? ¿Sabe que “reputacional” es un palabro? ¿Sabe alguien en qué idioma habla este hombre, por Dios bendito?
¿Dónde estaba Alfonso Alonso cuando se debatía el tema y Santiago Cervera hacía todas esas matizaciones que tenía apuntadas en rojo?
¿El “no lo debatimos lo suficiente” significa que el asunto, dado que es internet (esa cosa de niñatos) y tenían que tratar temas más importantes, ni se miró?
¿Es muy común en el PP hacer públicas propuestas sin comprobar si son borradores o definitivas?
¿Fue aquello del envío de tropas a Irak un borrador que se les salió de madre?
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