Veo en El Mundo, vía NetoRatón 3.0, vía Escolar, la última apuesta por las nuevas tecnologías del PP. Sí, esos señores con cara tan seria y corbata que, según huelen una campaña electoral, abrazan internet como si acabaran de inventarla. Esos mismos que con todo bombo y todo platillo montaron una sede virtual en Second Life porque en ese momento era lo más in. O sea. Una sede en la que al entrar sólo faltaba oír algún clasicazo de Morricone. El matojo rodando y el desierto venían de serie, forastero.
¿Les suenan? No sé si se ponen todavía en situación. Son esos mismos que se hicieron su Facebook (modelnos somos, ridiela) justo antes de las europeas para que desaparecieran los intermediarios entre los políticos del PP y los ciudadanos. Nótese que González Pons lo dijo todo serio aquel día. Cómo si hasta se lo estuviera creyendo.
Ahora, a estos sagaces dominadores de la red les ha dado por proponer que, los padres tengan que autorizar, con su DNI y todo, las cuentas de los menores de 18 añitos en sitios como Facebook o Tuenti. La iniciativa está firmada por Alfonso Alonso, cuya brillante participación en internet duró exactamente lo que dura una campaña, Arturo García Tizón, sin actividad conocida en la red, y Santiago Cervera, el que controla. Cervera tiene hasta un twitter que aprovecha para comunicar al mundo sus finos análisis políticos. Vean aquí un ejemplo, que merece la pena. De verdad.
La idea de estos tres señores con estudios, salvo que venga acompañada de un dispositivo para leer las pupilas de los padres autorizantes vía webcam, supone en la práctica que nuestro menor protegible deberá marcar una casilla diciendo que sí, que sus padres han dicho que sí, pesaos. Para estar seguros, tendrá que introducir el DNI paterno o materno. Un DNI que, por aquellas tonterías de la Ley de Protección de Datos y demás, seguramente pueda ser cualquier número (con su letra) válido. Una barrera insalvable para nuestros prepúberes, se habrán dicho los figuras mientras se tomaban una caña en el bar del Congreso. Ahí sí los hemos pillao. Claro, ellos no tienen ni idea de que cualquier niño alfabetizado, escribe en google “generador de DNI” y le salen 45.700 entradas. Si el niño tiene algo más de estudios y el día cachondón, hasta se lo puede hacer él mismo en casa. Cortesía del Ministerio de Educación. Ole.
Alonso, Tizón y Cervera, no sólo deben de ignorar por completo todo lo que tiene que ver con internet. Además, están absolutamente convencidos de que los críos son tontitos, los pobres.
La noticia es de hace unas horas y, a estas alturas, a los señores diputados no les cabe una colleja más en el pescuezo. Por lo visto, ahora se conforman con que los padres sean informados de las actividades de sus hijos en la red. Si eso se hiciera realidad, iba a ser simpático ver las caras de esas señoras de misa diaria comprobando como su casta hija Angustias propone a cuatro amigos en el Facebook repetir aquello del bukkake que les gustó tanto, a los cinco.
Y digo yo, ¿no sería más sencillo si los padres estuvieran informados de lo que hacen sus hijos… a través de sus propios hijos? Es curiosa esta costumbre tan liberal de subcontratar la educación. Quién necesita que el Congreso controle lo que ocurre en su propia casa quizá debiera plantearse que está haciendo las cosas mal. No se puede pretender la confianza de los hijos por decreto-ley.


